sábado, 12 de noviembre de 2011

Enjuague con aceite, asombrosamente eficaz para depurar la sangre


La terapia a base de aceite  es un método sencillo y asombrosamente eficaz para depurar la sangre. Sirve para combatir numerosas dolencias, entre ellas las enfermedades de la sangre, transtornos hepáticos y pulmonares, molestias en dientes y encías, dolores de cabeza, enfermedades cutáneas, úlceras gástricas, problemas intestinales, pérdida del apetito, achaques renales y del corazón, encefalitis, transtornos nerviosos, pérdida de memoria, transtornos propios de la mujer e hinchazón  en cara y párpados. La terapia consiste simplemente en un enjuague de la boca con aceite.

Para realizar esta terapia se precias aceite de girasol, de sésamo o de oliva sin refinar y prensado en frío. Por la mañana, preferiblemente  nada  más despertarse o, en cualquier caso antes de desayunar, se introducirá en la boca una o dos cucharadas de aceite, pero sin tragarlo. Lentamente, se pasará el aceite por la boca, entre los dientes y sobre las encías, durante tres o cuatro minutos. En este proceso, el aceite se mezcla con la saliva y activa las enzimas liberadas. Las enzimas extraen toxinas de la sangre y, por ello, es muy importante escupir el aceite al cabo de no más de tres o cuatro minutos, pues de lo contrario las toxinas extraídas podrían volver a absorberse. Se observará que el aceite que se escupe tiene un tono lechoso o amarillento, debido a que está saturado de toxinas y de miles de millones de bacterias destructivas.

Para mejorar el resultado, se repetirá el procedimiento dos veces más ( si se extraen demasiadas toxinas y la persona se siente incómoda, entonces se hará solo una vez). Después, se enjuaga la boca con media cucharadita de bicarbonato o de sal marina sin refinar ( cualquiera de esas dos sustancias disueltas en un poco de agua). Esta solución elimina los restos de aceite y toxinas. Además, es posible cepillarse los dientes para asegurarse de que la boca quede limpia. También es recomendable cepillar la lengua.

Entre los efectos visibles del enjuague con aceite están la eliminación de las hemorragias gingivales (de las encías) y el blanqueo de los dientes. Cuando se está enfermo, este procedimiento se puede repetir tres veces al día, pero siempre con el estómago vacío. La oleoterapia mejora las funciones del hígado y depura la sangre de las toxinas que éste no es capaz de eliminar o neutralizar. Esto beneficia a todo el organismo.

Fuente: "Los eternos secretos de la salud" (Andreas Moritz)

2 comentarios:

Yuseff Gonzalez dijo...

Muy y grandemente interesante tu limpieza a base de aceite ero sera bueno expicar mas detalladamente el proceso que ocurre cundo se esta pasando o enjuagando con aceite y como pasa d sangre al aceite las toxinas fisiologicamente abando gracias...

Ana garcia garcia dijo...

Cuánto tiempo hay que mantener el aceite durante el enjuague? Es que he visto varias opciones y no sé que hacer.