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sábado, 2 de junio de 2012

Respirar es medicina







Porque reaprender a respirar o hacerlo conscientemente tiene efectos increíbles, te damos técnicas para que mejores tu vida a la de ya. Por Marisol González Ficachi

Estás en casa, en silencio, asustada por que sientes falta de aire. Incluso percibes una opresión en el pecho, dosis de ansiedad y malestar. El aire no llega tan lejos en tu cuerpo como quisieras. “Y es que la falta de aire o de respiración profunda es una de las causas de estrés para el cuerpo y la mente” asegura Jorge Espinosa, maestro de yoga y director de Centro Kiai. “Es indispensable respirar conscientemente y oxigenar adecuadamente todo tu sistema”.

Si notas un desequilibrio en tu inhalación con respecto a la exhalación, tristeza, angustia o ansiedad probablemente es por no respirar como se debe. Desde este momento, mientras lees, reconecta con tu respiración natural, tal cual es, y descubres si puedes hacer algo para mejorarla.

La diferencia

Visualiza algún recuerdo que tengas sobre una situación estresante, de esas historias que aún te ponen fría con tan solo volver a ellas. Tal vez un susto, un ataque de ansiedad o los trescientos pendientes en tu escritorio que tienes que resolver bajo presión. En esos momentos la respiración se acorta y se acelera, no es capaz de ir más allá de mis fosas nasales y garganta. Los órganos internos resienten la falta de oxígeno, el sistema nervioso se altera y si, te sientes al borde de un ataque. Ahora vamos al otro extremo. Lleva tu mente a un lugar o a una situación de paz, de gozo o alegría; uno de esos instantes que están guardados en la caja de tus tesoros. Observa como es la sensación de tu respirar en ese estado. Sentirte tranquila o inspirada alenta tu respiración, se vuelve profunda y hasta te hace suspirar. Sin duda, se siente bien, mucho mejor.

El libro Prana Pranayama. Prana Vidya sostiene que :El rango y la profundidad de la respiración son reguladas por factores como el ejercicio –en este caso aumenta la actividad metabólica-, las emociones, los pensamientos e incluso factores externos:

Un respiración suave&lenta indica un estado de relajación en cuerpo&mente.

Respiración irregular generalmente se traduce en un estado de tensión.

Con la ansiedad, el respirar se vuelve rápido, superficial y poco profundo.

Con enojo las respiraciones son cortas y forzadas.

El dolor trae consigo respiraciones arrítmicas, entrecortadas. Cuesta trabajo respirar. Y la depresión genera un respirar en forma de suspiro aletargado, desagastado.

La respiración yóguica completa

Reconocer la respiración y reaprender a respirar es algo muy necesario en nuestros tiempos. La velocidad en la que se mueve el mundo es poco saludable, incluso desbalanceada y sobra decirlo. Todos padecemos de estrés. Las actividades, responsabilidades y estímulos externos son capaces de empujarnos hasta el caos, una crisis o parálisis. Incluso la respiración irregular está asociada con neurosis y trastornos mentales. 

Por eso comenzar por entender el proceso de la respiración es tan importante como alimentarte adecuadamente y dormir lo suficiente.

Reconecta

Al respirar conscientemente podemos obtener mayor cantidad de aire en los pulmones. La respiración inconsciente o la vital –la que sucede cuando ni te acuerdas que respiras- obtiene medio litro de aire, mientras que al practicar la respiración yóguica puedes obtener hasta cinco litros de aire, permitiendo mayor intercambio de gases en la sangre.

Al inhalar, el aire entra por las fosas nasales, pasa la garganta, llega los pulmones y los expande en tres dimensiones: arriba y abajo, al frente y hacia atrás y hacia los costados. Simultáneamente desciende el diafragma; se puede ver y sentir su movimiento en el vientre. De la misma forma, el aire regresa del diafragama y es expulsado suavemente después de pasar por los pulmones, la garganta y las fosas nasales.

Para lograrlo debes inhalar desde el abdomen. Inténtalo. Se siente diferente. La respiración es un ciclo que abre y cierra, comienza y termina, recibe y da. Y como todo ciclo es de suma importancia que se realice con armonía, balance y naturalidad.

Practícala

Recuéstate en el suelo sobre un mat en savasana o en la postura del muerto. Separa tus piernas, estíralas. Abre los brazos permitiendo apertura en tus hombros y pecho y que tus palmas miren hacia el cielo. Asegúrate que tu espalda esté súper larga y que no haya dolor en lumbares –lleva cóccix y pompas hacia el frente- ni en cervicales –alarga el cuello, barbilla ligeramente hacia el pecho y separa hombros de oídos-. Relaja todo el cuerpo y conecta con tu respiración natural. Sin juicios, simplemente observa si tu inhalación es más corta que la exhalación o viceversa, las sensaciones que te produce, etc. Fija tu mente y pensamientos en el hecho de respirar. No hay nada más que pensar en este momento. Siente el peso de tu cuerpo sobre la tierra y suelta toda tensión que pueda existir. No trates de controlar nada, sólo suelta. Ahora lleva tus manos al vientre bajo y conéctate con el movimiento natural de la respiración. Inhala primero en el diafragma, expande la cavidad del pecho y llena los pulmones. Exhala igual de lento y con suavidad.

Date cuenta de la relajación que puede surgir a través de este simple ejercicio. Disfruta. Visualiza el trayecto de la respiración yóguica completa una y otra vez. Comprueba del poder que tiene la respiración para relajar tu sistema nervioso y recuperar la calma. Hazlo por lo menos 10 o 15 minutos al día. Así es como deberíamos respirar todo el tiempo, tal como lo hace un bebé desde su abdomen.

La ciencia del pranayama

En la práctica de yoga, el prana es la energía universal que une a todos y nos da la vida. No es el aire, pues podemos dejar de respirar a momentos y seguimos vivos. Es la energía que permite la vida. Y pranayama, la ciencia del incremento de prana en el cuerpo o el control de la respiración. Y se practica a través de técnicas basadas en la inhalación (puraka), exhalación (rechaka) y retención (kumbhaka)–esta última para avanzados-.

Hay tres formas de llenar el cuerpo de prana: a través de la alimentación, de la luz solar y de la respiración. Según el mismo libro Prana Pranayama. Prana Vidya de Swami Niranjanananda Saraswati: “Manipulando, acumulándolo y expandiendo el prana que se encuentra en nuestro cuerpo es posible despertar una energía con mayor vitalidad, lucidez y salud que se encuentra latente en la base de nuestra columna”. Se hace alargándola, aumentando o disminuyendo su velocidad; consiste en llevarla más allá de su límite natural. ¿De qué me sirve esto? Para purificar el cuerpo, la mente, las emociones y obtener consciencia y una sensación de vitalidad que quizá nunca has experimentado.

La práctica

Aunque el pranayama es un técnica que se enseña a alumnos avanzados de yoga, en un momento que han acumulado experiencia en consciencia corporal, mental y emocional y que han fortalecido su sistema nervioso, existen ejercicios que pueden hacer todas las personas y que según Vasant Lad, eminencia en la medicina Ayurvédica, conservan la salud y rejuvenecen. Te los compartimos para que respires otra vez como desde el principio.

Recuerda:

- El primer paso es entonar los ritmos de la inhalación y de la exhalación, que sean iguales, simétricos. Al igualarlos también sincronizamos los ritmos cerebrales, los latidos del corazón, la tensión muscular, la mente, los ritmos emocionales y hormonales.

- Trabajar consciencia completa para la inhalación y la misma consciencia para la exhalación. 

1. Limpieza y relajación

Nadi Shodhana

Hacerlo diario cambia la vida, incluso su nombre significa limpiar o purificar. Es uno de los pranayamas más recomendados.

Sentado en postura cómoda y erecta, colocar las mano derecha en chin mudra y la izquierda en vishnu mudra. Consiste en alternar la inhalación y la exhalación entre la fosa nasal derecha y la izquierda y tiene un efecto de balance en todo tu sistema.

Con el pulgar derecho tapa la fosa nasal derecha y exhala por la izquierda. Inhala por la fosa izquierda, tapa con meñique y anular la fosa izquierda y exhala por la derecha. Inhala derecha, tapa la fosa derecha con tu pulgar y exhala por al fosa izquierda. Así completas un ciclo de esta técnica de respiración. 

Paso 1

Tapa la fosa nasal derecha y respira 5 veces sólo por la fosa izquierda. Tapa la fosa izquierda y respira 5 veces por la fosa derecha. Respiración relajada y profunda.

Paso 2



Ajusta los tiempos de inhalación y exhalación. Ambos deben coincidir. Rango sugerido: 4 tiempos. Si puedes 5, adelante, si no en 3.

Paso 3

Comienza la respiración alternada como se explicó previamente. Realiza 15 ciclos.

2. Equilibrio y flujo natural

Padadhirasana

Esta respiración tiene como objetivo el balance. Híncate con las rodillas y talones juntos y siéntate sobre ellos. Espalda recta y barba paralela al piso. Cierra los ojos y lleva tu atención a la respiración natural. Lleva las manos debajo de tus axilas y cruzadas. Mano derecha a la axila izquierda y viceversa. Los dedos, excepto el pulgar quedan abrazados entre tu torso y axila y el pulgar apuntando al cielo. Respira 10 minutos. Ahora, observa si tienes tapada alguna de tus fosas nasales. Si la fosa nasal derecha recibe menos aire deja solamente la mano derecha bajo tu axila y relaja el otro brazo sobre tu pierna en chin mudra. Si la fosa izquierda es la tapada haz lo mismo pero del otro lado. Quédate respirando por cinco minutos y nota cómo se destapa la fosa bloqueada. La idea es regular el flujo de energía en ambos lados.

3. Rescate contra el estrés

Bhramari pranayama

En esta técnica haces sonido como una abeja pronunciando internamente la “mmmmmmmmm”. La vibración del sonido tiene un efecto suave y relajante para la mente y el sistema nervioso. Es ideal para momentos en que se asoma la crisis.

Siéntate en postura cómoda, ya sea con piernas cruzadas o con las rodillas dobladas y pies en el suelo. Tápate los oídos con los dedos índices o con toda la palma de tus manos, según tu comodidad y la postura que hayas elegido. Cierra los ojos y relaja el cuerpo. Los labios deben permanecer cerrados con los dientes ligeramente separados. Relaja la mandíbula. Respira sólo por la nariz. Inhala y al exhalar suave y controladamente, comienza con el sonido de abeja. El sonido debe ser armónico y continuo. Escucha el sonido y concentra tu atención en el centro de la cabeza. Hazlo de 5 a 10 veces.


Hiperventilación vs hipoventilación

La primera se refiere a una respiración a un ritmo más largo, profundo o rápido; más de 150 respiraciones por minuto. La segunda es una respiración reducida, lenta, menor a 5 respiraciones por minuto. Bhastrika y kapalbhati (la respiración de fuego)son consideradas pranayamas de hiperventilación yr ecomendadas sólo con guía y en prácticas avanzadas. Mientras que ujjayi (conocida como respiración victoriosa y usada en el ashtanga yoga), sheetali y sheetkari son métodos de hipoventilación.

Al hiperventilar obtenemos un efecto vitalizante y estimulante. Estas técnicas de pranayama son excelentes para elevar la energía y sentirte más despierto y alerta. Esto se debe al esfuerzo muscular y a el acelerado ritmo metabólico que se induce. También purifican y generar calor en el cuerpo y la mente.

En el caso de las técnicas de hipoventilación obtenemos un efecto tranquilizante. Se reduce el ritmo metabólico, y las frecuencias cerebrales y te dejan en un estado relajado y meditativo. 

Marisol González Ficachi es editora de yoga y fitness en la revista Balance twitter:@marisolgficachi
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jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Problemas venosos? olvídalos con naturalidad


En los estadios iniciales, las enfermedades venosas a menudo están exentas de síntomas debido a que la insuficiencia venosa se desarrolla poco a poco. Ya esté en un estado inicial como avanzado, la naturaleza nos ofrece remedios de alta eficacia.

En el sistema circulatorio humano circulan alrededor de cinco litros de sangre. El corazón bombea la sangre enriquecida con oxígeno por las arterias, que la transportan a todos los tejidos. Por otra parte, las venas devuelven al corazón la sangre “empobrecida”. Durante este proceso, alrededor del 15% del volumen total de sangre se encuentra en las arterias, y el restante 80% en las venas, lo que las somete a una dura prueba. Y es que todas las venas que se ubican por debajo del nivel del corazón tienen que hacer recorrer la sangre hacia arriba, en contra de la fuerza de la gravedad. Varios organismos ayudan al organismo a cumplir esta misión, día tras día, sin que nos demos cuenta.

La bomba muscular
A diferencia de las arterias, las venas poseen paredes más delgadas y de un diámetro mayor. Las venas adyacentes a los músculos reaccionan al más pequeño impulso muscular, el cual favorece la circulación de la sangre en sentido ascendente, hacia el corazón. También las arterias adyacentes favorecen dicho flujo. Cada 8-10 cm los vasos sanguíneos venosos están dotados de una válvula, que funciona del siguiente modo: cuando la sangre se dirige al corazón, la válvula se abre, cerrándose inmediatamente después para evitar el reflujo de la sangre hacia atrás. Inspirar y espirar profundamente provoca un remolino de aire en los pulmones, pero también la llamada al corazón de la sangre venosa a través de la vena cava.

La insuficiencia venosa

El punto débil del sistema circulatorio venoso  es la elasticidad de las paredes de las venas, el tono venoso. Una predisposición hereditaria a la debilidad del tejido o un tejido debilitado por agentes hormonales (píldora anticonceptiva, embarazo) repercuten negativamente sobre el tono venoso. Si además el ejercicio es escaso, falta también la acción de apoyo de la bomba muscular, reduciendo aún más la elasticidad de las venas. Si la presión ejercida por la sangre sobre las paredes venosas aumenta y el tejido no opone suficiente resistencia, las paredes de las venas se aflojan, con la consecuencia de que las válvulas venosas no se cierran correctamente. La sangre venosa no consigue recorrer satisfactoriamente el camino hacia el corazón y se acumula en las piernas.
Por causa de la constante acumulación de sangre, los vasos sanguíneos se vuelven más permeables. Fluidos, proteínas y pigmentos hemáticos son empujados hacia los tejidos y por eso, una cantidad elevada de líquido se acumula en las piernas (edemas), primero sólo por las
noches, luego de manera constante, especialmente en la región del maléolo. Los síntomas de una insuficiencia venosa son las piernas cansadas y pesadas, los tobillos y pantorrillas hinchados (edemas), las rampas en las pantorrillas y el picor en las piernas.

Test de las venas

                                                                                                                       
  • ¿Sufre a menudo por la noche de piernas cansadas y pesadas? Si:2 / No:1
  • Con el calor, ¿se le hinchan a menudo los tobillos y los pies? Si:2 / No:1
  • ¿Tiene sobrepeso? Si:1 / No:1                                                                                  
  • ¿Se excede en más de 10 kilos? Si:1 / No:1                                                   
  • ¿Tiene familiares con problemas venosos? Si:2 / No:1  
  • ¿Sufren o han sufrido sus padres algún tipo de insuficiencia venosa? Si:4/ No:1       
  • ¿Es usted mujer? Si: 1 / No:1                                                                                           
  • ¿Tiene más de 50 años? Si:1 / No:1      
  • ¿Camina regularmente un mínimo de 30 minutos? No:2
  • ¿camina 2-3 veces por semana? Si:1     
  • 4-5 veces por semana? Si:2                                   
  • ¿Practica regularmente algún deporte? Si:3/ No:4 
  • Calcule puntos suplementarios si practica...
    1. trekking o excursionismo  Si:3 
    2. Natación Si:2        
    3. Esquí  de fondo/ciclismo/golf/danza Si:2
  • ¿Lleva a menudo tacones altos?   Si: 1  / No: 1       
  • ¿Prefiere vestirse con pantalones ajustados? Si:1 /No:1                                                          

Valoración   (sumar el total de puntos rojos y grises obtenidos)

De 0 a 6 puntos rojos: Bajo riesgo venoso. Si además tiene muchos puntos grises, usted está haciendo mucho para la salud de sus venas y sus piernas estarán en el futuro bonitas y ligeras

De 7 a 12 puntos rojos: Riesgo venoso ligeramente elevado. En general es suficiente adoptar hábitos beneficiosos para las venas para rebajar el riesgo. Consulte nuestros consejos para las venas, use productos preprados a base de plantas frescas para reforzarlas, y en caso de alteraciones en las piernas, consulte a su médico

De 13 a 17 puntos rojos: Riesgo que no es todavía incurable. Debería empezar de inmediato a hacer más ejercicio, por ejemplo caminar con regularidad. No dude en tomar un preparado a base de extracto de semillas de Castaño de Indias y, en caso de alteraciones en las piernas, consulte un flebólogo (médico especialista en venas)

Más de 18 puntos rojos: Riesgo venoso muy elevado. Es imprescindible buscar la manera de cuidar sus venas. Le aconsejamos una visita preventiva a un flebólogo. Sería también conveniente empezar una terapia con medias de compresión.


Castaño de Indias: el remedio natural para las venas

El Castaño de Indias está considerado el rey entre las plantas para las afecciones venosas. Sus semillas, de color marrón oscuro, son la parte utilizada para tratar estos síntomas. Así, el Castaño de Indias es eficaz porque:

  • Reduce la permeabilidad y la fragilidad  de los vasos sanguíneos más delgados(capilares).
  • Repara las lesiones ya presentes en las paredes venosas.
  • Refuerza y tonifica las venas debilitadas.
  • Reduce la inflamación y la acumulación de líquido en el tejido. Gracias a la estimulación de la bomba muscular en las regiones del pie y de las piernas, la velocidad del flujo de sangre venosa aumenta, lo que comporta un alivio a las venas.

 La práctica del trekking refuerza las venas
El movimiento es la mejor medicina para las venas, ya sea para prevenir o como terapia de tratamiento. Si se busca un tipo de deporte ideal para ayudar a su funcionamiento, el trekking o senderismo es particularmente idóneo.
  • Gracias a la estimulación de la bomba muscular en las regiones del pie y de las piernas, la velocidad del flujo de sangre venosa aumenta, lo que comporta un alivio a las venas.  
  • La musculatura de la pantorrilla se refuerza y la articulación subtalar adquiere agilidad. De esta manera las prestaciones de la bomba muscular de la pantorrilla aumentan, permitiendo un envío más rápido de la sangre hacia el corazón. 
  • El senderismo es un deporte eficaz en el que se trabaja el 85% de la musculatura. fácil de practicar, es un tipo de deporte que se adapta a una amplia franja de población. Los bastones proporcionan un ejercicio suplementario de fortalecimiento muscular.

Ejercicio para las venas

Cuando falta tiempo para dedicarse a una actividad deportiva, bastan unos sencillos ejercicios de gimnasia que podemos realizar en casa para mantener los vasos sanos y elásticos: 

  • Ejercicio 1. Desde una posición erguida, levantarse sobre la punta de los pies y descender con ambos pies a la vez. Repetir 10 veces. 
  • Ejercicio 2: el paso de la cigüeña. Levantar primero la pierna derecha en angulo recto (flexionada por la rodilla en angulo recto) y con los dedos de los pies hacia dentro. Bajando la pierna apoyar primero el talón, y después levantar la pierna izquierda. Repetir 10-20 veces 
  • Ejercicio 3. Cruzar las piernas, levantarse sobre las puntas de los pies y balancearse ligeramente. Repetir invirtiendo el cruce de las piernas. Realizar 10 repeticiones por pierna. 
  • Ejercicio 4. Sentad@ en una silla, con los pies apoyados completamente en el suelo y las manos sobre los muslos o en el borde de la silla, apoyar las puntas de los pies, alternativamente o a la vez, haciendo trabajar los gemelos.



Consejos para unas venas saludable

  • Las venas necesitan ejercicio diario:
  • Respira profundamente, inspirando suficiente oxígeno.
  • Estimula los vasos sanguíneos con duchas de agua fría en las piernas.
  • Viste ropa ligera y calzado cómodo.
  • Evita los golpes de calor, saunas, baños calientes y exposiciones prolongadas al sol.
  • Mantén una dieta sana y equilibrada y bebe abundante líquido.

Fuente: A. Vogel, Notícias de Salud, primavera de 2009

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Dieta, menús equilibrados para vegetarianos


Presentamos una serie de menús equilibrados para personas vegetarianas recomendados por la Escuela Internacional de la Cultura Ayurveda de Barcelona. Son menús orientativos pensados para aportar todos los nutrientes necesarios para mantener nuestro cuerpo sano y fuerte.

Menús para desayunos:

Por la mañana tomar un batido de fruta fresca variada (frutas de temporada) y añadir una cucharada sopera de miel.

A media mañana puedes desayunar las siguientes opciones:
  • Pan con mantequilla y miel o bien pan tostado con aceite de oliva y puedes tomar con el desayuno malta como substituto del café.
  • Tostadas con aceite de oliva y alfalfa, y una infusión o malta.
  • Copos de avena hervidos con leche de avena y azúcar moreno con canela en polvo
  • Compta de manzana o pera con azúcar moreno y pan tostado.
  • Pan tostado con tomate, aceite de oliva, germinado de cebolla y olivas negras.
  • Pan tostado con aceite  y semillas de sésamo con alfalfa o bien con mantequilla y sésamo por encima.
  • Pan con mantequilla y miel.
  • Pan con tomate y manzana rallada con piñones.
*(En lugar de mantequilla puedes utilizar Ghee- ver cómo hacer ghee)

Menús para comidas:

  • Primer plato: Ensalada verde con hojas de espinacas pequeñas, rúcula, escarola, diferentes tipos de ensaladas y tomatitos cherri. Aliñar con aceite de oliva , sal o salsa de soja (tamari). Segundo plato: lentejas cocinadas con laurel, zanahoria, cebolla y ajo. Postre: 6 almendras.
  • Primer plato: Ensalada de tomate con cebolla, hojas de albaca fresca y olivas negras. Segundo plato: arroz integral con seitán rebozado. Postre: manzana al horno con miel.
  • Primer plato: Ensalada de endivias con salsa de olivas. Segundo plato: couscus con verduras salteadas. Postre: zumo de zanahoria con manzana.
  • Primer plato: Ensalada con trocitos de calabacín bebe, zanahoria fresca, trocitos de manzana golden y lechuga, todo aliñado con aceite de oliva y añadir semillas de calabaza, lino, sésamo y girasol. Segundo plato: lasaña rellena de pisto de verduras de temporada.
  • Primer plato: Pimiento rojo, berenjena y cebolla asados al horno (escalivada) Segundo plato: soja verde cocinada como las lentejas y hamburguesa vegetariana de tofu.
  • Primer plato: Ensalada de tomate con cebolla y orégano. Segundo plato: verduras al dente y patatas a la brasa. Postre: Lassi ( añadir un yogurt natural por dos de agua y poner la ralladura de un trocito de jengibre con sal y un poquito de cilantro. Batir bien, colar el jengibre y tomar de postre para sustituir al yogurt)
  • Primer plato: Ensalada variada o gazpacho. Segundo plato: Verduras a la brasa con espárragos trigueros, alcachofas, pimientos, patata, cebolla, etc. Y tofu a la brasa.
Para comer se puede cocinar todo tipo de legumbres diferentes como judías blancas, garbanzos, lentejas, etc. Cocinar las legumbres para comer y añadir siempre cebolla, ajo y especias como el laurel y comino para evitar problemas de gases y mejorar las digestiones.

Menús para cenas:
  • Sopa ligera de verduras variadas con tostadas con mantequilla.
  • Sopa de cebolla triturada y tortitas de arroz.
  • Arroz integral con una hamburgesa de tofu y salteado de verduras o gírgolas sofritas con ajos.
  • Crema de puerros y calabaza.
  • Sopa de quinoa con verduras
  • Patatas estofadas hervidas con cebolla, ajo, tomate, calabacín y tacos de tofu. Poner todo a hervir y añadir sal y aceite crudo por encima.
  • Espaguetis con salsa al pesto
  • Macarrones con salsa de tomate natural y mucha cebolla.



Entre sus recomendaciones generales:

Se recomienda tomar diariamente, después de la comida y la cena una infusión de comino, hinojo, anís verde y regaliz a partes iguales. Esta infusión está pensada para mejorar la digestión y evitar los gases.

Se recomienda no tomar azúcar blanca ni sacarina (esto incluye toda la bollería industrial, pan de molde, etc.). Se recomienda, por el contrario, tomar azúcar moreno de caña, concentrado de agave, estevia o miel de calidad.

No beber ningún tipo de bebida con gas o azucarada, siempre que se tenga sed beber agua a temperatura ambiente pero nunca fría.

No comer la fruta después de las comidas, tomarla sola para merendar o desayunar.

Es recomendable comer cada día una ensalada variada.

Tomar diariamente una cucharada sopera de una mezcla  de semillas de sésamo, girasol, calabaza y lino. Se puede tomar mezclándola con la ensalada o la comida.

No comer viendo la televisión ni dormir inmediatamente después de comer.

Hacer ejercicio cada día, natación o yoga mínimo tres veces a la semana y la práctica de meditación cada día como parte de la rutina diaria para el mantenimiento y equilibrio de la mente y el cuerpo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Condiciones necesarias para curar una enfermedad


La capacidad curativa del organismo siempre está presente en la persona: es el ser consciente utilizado por el cuerpo físico como instrumento para expresar su individualidad y su razón de ser. La verdadera curación, que no tiene nada que ver con la erradicación de los síntomas de la enfermedad, no puede imponerse ni siquiera con los mejores tratamientos a menos que se produzcan las condiciones propicias. A continuación, señalo las claves principales para poder activar la capacidad de curación:

1) Antes de poder curar una enfermedad, hay que aceptarla. La aceptación de una enfermedad no es señal de resignación o de pasividad, lo cual desembocaria en depresión y miedo, sino lo que ayudará a infundir en el cuerpo sentimientos de compasión, amor, ternura y energía. Si uno acepta lo que es, sus propias energías curativas fluirán en su cuerpo y le dotarán de calma, del estado de relajación necesario para recuperar el equilibrio.
Mientras la persona siga pensando que es víctima de alguna desgracia, alimento, medicamento o incluso del karma (efecto de acciones pasadas), está lejos de curarse. Rechazar una enfermedad no hace más que activar la resistencia a ella, lo cual es motivo de tensión para el cuerpo y la mente y pone las células del cuerpo en estado de autodefensa. La tensión mina las funciones inmunológicas e impide la respuesta curativa. Cuando se acepta la enfermedad, se deja de ser presa del miedo y se adquiere el control sobre uno mismo; todo ello ayuda a comprender las verdaderas causas de la enfermedad.

2) En lugar de pensar que una enfermedad es un hecho negativo contra el que hay que luchar, es preciso percibirla como una oportunidad para reforzarse en áreas que han sido debilitadas y están poco desarrolladas. Los "desvíos" pueden conducir al individuo a zonas importantes que, de lo contrario, puede pasar por alto. Como la enfermedad no tiene otro plan ni otro poder que curar el cuerpo y la mente, lo más inteligente es colaborar con la enfermedad, no luchar contra ella.
La curación física implica la reparación de células dañadas y el desarrollo de otras nuevas. Al mismo tiempo, durante el proceso de curación, la persona tiene la oportunidad de fortalecerse, volverse más relajada, pacífica y dichosa. Crecer espiritual y emocionalmente a raíz de una enfermedad minimiza mucho la necesidad de más desvíos, como, por ejemplo, los transtornos físicos ya padecidos o nuevos.

3) Como la enfermedad no es más que el intento del organismo de encauzar la vida en un sentido más propicio y satisfactorio, no hay motivo para tenerle miedo o sentir angustia ante ella. El cuerpo hace todo lo que puede facilitar y ayudar a retornar a un estado de equilibrio. Por tanto, es muy beneficioso no condenarse a uno mismo o al propio cuerpo por sufrir una crisis de curación. Sin duda alguna, no se es víctima. El cuerpo siempre está de nuestro lado, nunca en contra de nosotros. Hay que hacer del cuerpo un amigo y dejar de tratarlo como  enemigo.
No hay que dejarse engañar por el concepto médico de que existen enfermedades autoinmunes en las que supuestamente el cuerpo se ataca a sí mismo. Por naturaleza, el cuerpo no se suicida, a menos que la persona misma lo sea (consciente o inconscientemente), sino que se limita a atacar a las toxinas instaladas en las articulaciones, los vasos sanguíneos, los conductos linfáticos o las células. La inflamación resultante es una mera respuesta de supervivencia y no debería confundirse con una enfermedad, aunque venga acompañada de dolor, infección o proliferación de células cancerosas.
Hay que ser positivos y permanecer tranquilos con respecto a la propia capacidad curativa y confiar en que el cuerpo siempre intenta restablecer la salud. Una enfermedad puede servirnos de guía personal  para fijarnos una nueva meta u orientación en la vida. Un sabio dijo una vez "La enfermedad es la forma que tiene Dios de llamar nuestra atención". Cuando se presta atención a la enfermedad y se acepta que es una bendición disfrazada en lugar de una molestia o amenaza, entonces revela su bendición inherente y con toda seguridad contribuye a llevar una vida más agradable, más cuidadosa.

4) Conviene evitar que el bienestar físico se convierta en el objetivo de nuestra vida: en su lugar, es mejor dejar que sea nuestro proceso en todo momento. El concepto de que la salud es un objetivo por el que hay que luchar implica la idea de que hay algo en uno mismo que está básicamente mal. Si, por ejemplo, se sufre dolor no hay que tomarlo como una señal de enfermedad, sino como una respuesta saludable del organismo para afrontar la situación de desequilibrio. La enfermedad es sólo un proceso de curación por el que pasa el cuerpo. Intentar escapar del presente y alcanzar un futuro mejor tan sólo agota las energías, lo cual dificulta la propia curación del cuerpo. Estar bien quiere decir estarlo en el momento actual, no en un futuro y ficticio. El momento actual es lo único que se puede tener con seguridad en la vida y es perfectamente idóneo para cada uno, aunque no lo percibamos así. Si nos resistimos a algo como una enfermedad, o la rechazamos, deberemos cargar con ella hasta acabar con el miedo que se esconde tras esa resistencia. Muy al contrario, aceptar la enfermedad es útil, independientemente de su manifestación. Atender al objetivo de ponerse bien en el futuro es irreal, porque nos sitúa fuera de la realidad del presente para ubicarnos en una que todavía no ha tenido lugar. La vida no consiste en tener un cuerpo físico perfecto, sino en vivir perfectamente con sus imperfecciones. Ésta es la verdadera salud.
La energía sigue al pensamiento. Vivir para un objetivo como deshacerse de una enfermedad priva al cuerpo de la atención y, por tanto, también de la energía necesaria para curarse y mantenerse. Si se vive momento a momento, toda la atención se centra en el cuerpo. Es decir, todas las células del cuerpo necesitan saber y sentir para desempeñar o reanudar el trabajo que tienen asignado. Las  células "alimentadas" a base de atención, cariño y  mimos sienten que uno está presente y vivo. Por el contrario, las células que se sienten atacadas por lo que "nos hacen sufrir" con palabras hirientes, expresiones de furia y amenazas, o con fármacos, cirugía invasiva y radiaciones, se quedan paralizadas y no pueden emplear su capacidad curativa, pues creen que nos disgustan o ue las odiamos y queremos que mueran. Las células son seres vivos y conscientes, como cualquiera de nosotros. Si estamos atentos al momento actual de la enfermedad sin acusaciones, sino mediante la aceptación cariñosa las células automáticamente se programan para desarrollar una respuesta curativa.


Extracto del libro "Los secretos eternos de la salud" (Andreas Moritz)

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Shobha Lad, la verdadera salud está en la armonía entre cuerpo, mente y espíritu

 
¿Existe sólo la medicina “invasiva” aquella que, esencialmente, practicamos en Occidente? Es obvio que no y, de hecho, otras civilizaciones practican un intento de curación del cuerpo combinando técnicas o aplicando terapias diferentes. Salus LP está abierto a la recepción de información que tenga que ver con el acto de intentar curar a quien está enfermo, por lo que, en esta ocasión, presenta a una practicante de esa otra medicina que trata de lo mismo que los médicos de Occidente: encontrar el equilibrio armónico del ser humano de suerte que no padezca. A modo de diccionario breve se incorpora un glosario para que no se escapen las palabras que se emplean.
Perfil

Shobda Lad. Es vaidya, o lectora del pulso, y licenciada en Historia de Ayurveda por la Universidad de Madhya Pradesh. Siete generaciones de médicos ayurvédicos han sido sus maestros. Nacida en la India, desde edad temprana creció en un ambiente vedántico de tradición familiar y aprendió con la yoguini Jadava Devi, su bisabuela, que vivió en el Himalaya y mantuvo las tradiciones de las grandes maestras de los Vedas. Murió en 1991, a la edad de 127 años. Desde hace 34 años, Shobha Lad aplica los conocimientos médicos que ha recibido desde niña directamente de su bisabuela, su abuela, su madre y otras yoguinis del Himalaya. Hace 17 años, decidió traer a Europa el conocimiento ayurvédico y fundó el Instituto Slad, que ha implantado sus sedes por todo el continente, en ciudades como París, Franckfurt, Londres o Lisboa. En España este Instituto está presente en Madrid, Barcelona, Valencia, Santander, Mallorca, Mahón y Las Palmas de Gran Canaria. En Valencia, donde reside actualmente, Shobha Lad practica la medicina ayurvédica. Es además profesora de yoga ayurvédico en la Universidad Politécnica de Valencia.

Elegir una u otra forma de ser curados es lícito y, si existe ahora la posibilidad de una segunda opinión –esta posibilidad viene determinada por ley, a efectos de los enfermos acogidos a la Seguridad Social–, ¿qué impide pensar, al margen de su regulación legal, en incorporar a nuestra mentalidad otras opiniones y la posible admisión de esas practicas como potencialmente buenas para nuestra salud? La libertad de elección está en el paciente.

Veamos primero, pues, algunos significados de palabras de esa técnica llamada ayurveda. La pionera en traer a Europa los secretos del ayurveda, la medicina tradicional de la India lleva 17 años en Valencia aplicando sus tratamientos. La armonía plena entre la salud del cuerpo, la mente y el espíritu son la esencia de la milenaria medicina hindú, el ayurveda. Todos los secretos y enseñanzas de esta medicina se han transmitido en la India de madres a hijas, generación tras generación, durante siglos.

Shobha Lad es heredera de esta preciada tradición. Representante de la octava generación de médicos ayurvédicos, Lad fue pionera en traer a Europa los secretos de su disciplina que desde hace 17 practica en Valencia.

¿Qué es el ayurveda?
La palabra ayurveda proviene del sánscrito ‘ayuh’ (duración de la vida) y ‘veda’ (verdad, conocimiento). Es decir, la “ciencia de la vida”. Ayurveda es la medicina tradicional, el sistema curativo natural de la India y probablemente el más antiguo del mundo. Tiene su origen en la era Védica, hace más de 5.000 años. Por eso ha sido definido como “la madre de todas las curaciones”. A nivel internacional, fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1978 como medicina tradicional.

¿Cuál es la principal característica de este sistema de curación? ¿Qué le hace diferente de la medicina occidental?
En ayurveda, los tratamientos no buscan solo curar el cuerpo, sino también relajar la mente. Según esta medicina, la dieta, los hábitos de vida, los cambios estacionales y emocionales pueden desequilibrar la armonía personal y traducirse en toxinas, que producen malestar o enfermedad. Se requiere una desintoxicación, que se denomina panchakarma, para devolver al paciente el equilibrio entre su cuerpo, su mente y su espíritu. En esta armonía radica, según el ayurveda, la verdadera salud.

¿En qué consiste este tratamiento para la eliminación de las toxinas?
El ayurveda da una especial importancia a los masajes que estimulan la circulación sanguínea y linfática y eliminan así las toxinas, utilizando plantas y aceites esenciales. Uno de los principios más importantes de los tratamientos ayurvédicos es que deben realizarse con productos naturales, evitando lo sintético. Si algo no se puede comer, no puede utilizarse tampoco en la piel. Por eso estos tratamientos se realizan con plantas, hierbas y aceites naturales, así como leche, frutas y miel.

¿Para quién está especialmente indicado este tratamiento natural?
El panchakarma es un programa de purificación, revitalización y rejuvenecimiento destinado a una puesta a punto global. Por eso es aplicable a todo tipo de personas, sin ninguna excepción, y a todo tipo de problemas: emocionales, físicos y psicológicos. Los textos clásicos establecen que todo el mundo necesita del panchakarma. Incluso las personas que gozan de buena salud deberían recibir, como mínimo, una semana de este tratamiento todos los años. Los cambios estacionales son momentos especialmente propicios. También se pueden aprovechar los beneficios del panchakarma tras un tratamiento médico o en una transición vital importante, como la menopausia.

¿Cuáles son los efectos más importantes para el paciente que se somete al panchakarma?
Diversos estudios científicos, realizados en el Reino Unido, Estados Unidos y la India, demuestran que el panchakarma, entre otros efectos, aumenta la capacidad de desintoxicación hepática, previene los factores de riesgo cardiovascular y, en sólo tres meses, es capaz de aumentar en un 80% un péptido intestinal que actúa como vasodilatador coronario. También reduce el colesterol total y aumenta el colesterol HDL en un 7,5%. A esta reducción de las dolencias corporales hay que añadir el aumento de la estabilidad emocional, la vitalidad, el vigor y la fortaleza corporal que sienten los pacientes, lo que les ayuda a combatir mejor el estrés, la fatiga, la depresión o la ansiedad.

También son peculiares en ayurveda las técnicas de diagnóstico de las enfermedades. ¿Cómo diagnostican los médicos ayurvédicos?
La medicina ayurvédica comienza por un estudio exhaustivo de la persona para determinar cuál es su tipo psicofisiológico constitucional, que abarca tanto mente como cuerpo. Al descubrir la naturaleza básica de nuestro “cuerpo-mente” damos el primer paso hacia la salud perfecta, que consiste en entendernos a nosotros mismos, en comprender lo que está ocurriendo en nuestro interior. El ayurveda establece tres grandes tipos psicofisiológicos: el vata o nervioso, el pitta o visceral y el khapa o emocional.

¿Cómo son las personas que pertenecen a estos tres tipos psicofisiológicos?
Las personas vata, son de naturaleza sensible. Suelen ser personas delgadas, de tamaño medio, cuerpo ligero y flexible. Son sensibles, reservados y creativos. Los vata necesitan tiempo para reflexionar. Los pitta son de naturaleza luchadora, de estatura media y constitución física fuerte. Son personas dinámicas, muy perseverantes, ambiciosas y disciplinadas. Tiene gran necesidad de retos, competitividad y movimiento físico. Por último, los kapha tienen una constitución robusta y huesos grandes y pesados. Aman los placeres, son pacientes y comprensivos y tienen una gran necesidad de armonía social. Hay además varias combinaciones de estos tres tipos (vata-pitta, pitta-kapha, etcétera) hasta formar siete grupos. Una vez establecido el tipo fisiológico de cada persona, el médico ayurvédico puede realizar el diagnóstico, fundamentalmente a través de la técnica de la toma del pulso.

¿En qué consiste esta técnica diagnóstica?
En ayurveda, los síntomas de una enfermedad siempre se relacionan con el desequilibrio de los tres doshas: cuerpo, mente y espíritu. Con la toma del pulso, el médico ayurvédico o vaidya, determina los efectos del desequilibrio que han causado la enfermedad, profundiza aún más para determinar el origen del desequilibrio y propone el tratamiento necesario para llegar de nuevo al equilibrio.

Además del diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades físicas, ¿cómo trata el ayurveda la salud mental y espiritual?
Existe un método para mejorar la mente y alcanzar un nivel superior mental y espiritual, basado en el desbloqueo de la tensión psicológica y el abandono de creencias inconscientes negativas. Este método, llamado satvajaya, incluye la terapia del mantra o terapias del sonido que cambian los modelos vibratorios de la mente; el yantra, con figuras geométricas para llevar la mente fuera del pensamiento cotidiano; el tantra, para dirigir energías a través del cuerpo; la meditación, para alterar estados del conocimiento, etcétera. Las técnicas de satvajaya nos liberan de las emociones negativas y de modelos de pensamiento y prejuicios que condicionan nuestra vida.

Uno de los rasgos característicos de las regiones del mundo donde se aplica ayurveda desde hace miles de años es la longevidad de su población. ¿Responde esto al uso de algún tipo de tratamiento ayurvédico?
Generalmente, tras cualquier tipo de tratamiento de desintoxicación, los médicos ayurvédicos comienzan con los pacientes un programa de tonificación, llamado rasayana, para realzar la capacidad del cuerpo de funcionar bien, mejorar la sintonía del sistema fisiológico y restablecer la vitalidad del sistema. Se dice que el rasayana aumenta la longevidad, retrasando nuestro reloj biológico y, con ello, el proceso de envejecimiento. Este tratamiento rejuvenecedor restablece los tejidos finos y los órganos del cuerpo mediante hierbas especiales, preparadas como píldoras, polvos o pomadas, y preparaciones minerales específicas de la condición y dosha de cada persona.

No hemos hablado aún del yoga, que es quizá el aspecto más conocido del ayurveda en Occidente. ¿A qué nos ayuda el yoga, según la medicina ayurvédica?
La palabra yoga significa unión. Se refiere al proceso de unión del ser individual con el ser universal que propicia un estado mental de calma y sosiego en todas las situaciones. Yo soy profesora de yoga ayurvédico, una modalidad del yoga especialmente concebida para las mujeres y por mujeres, las yoguinis, que han desarrollado esta disciplina durante milenios. Sus principales beneficios son el equilibrio del sistema nervioso, la tonificación corporal, el rejuvenecimiento y el equilibrio hormonal. Sus efectos se logran a través de ejercicios de respiración, la meditación trascendental y la relajación, con los que se despierta la conciencia y el estado perfecto del equilibrio psíquico y físico. Esa es, como decía al principio, la clave de la verdadera salud.

Carlos Pajuelo y Elena Marco
Fuente:
Las Provincias
 

lunes, 21 de noviembre de 2011

Dr. Jose Luis Berra, ayurveda y tisanas ayurvédicas

Dr.Jorge Luis Berra, la mejor hora para meditar


Por el Dr. Jorge Luis Berra

El Ayurveda como ciencia de la vida larga y feliz nos da distintas prácticas, todas complementarias y convergentes. Una de estas prácticas es la meditación.
Hoy se reconocen los efectos beneficiosos de la Meditación sobre las funciones físicas y psíquicas de la persona, sus efectos a largo plazo sobre la salud general del individuo e incluso en la sociedad. Por eso, algunas personas quieren comenzar a meditar ya que sienten la necesidad de frenar el ritmo frenético que están llevando en su vida cotidiana. Otras se enfrentan a procesos de enfermedades serias y quieren utilizar la meditación como un recurso en la recuperación de la salud y/o una mejor calidad de vida.
Muchas personas cuando tocamos el tema de la Meditación, me plantean la pregunta sobre ¿cuál es la mejor hora para meditar?. Esta inquietud se repite de manera sistemática tanto en el consultorio con los pacientes como con los participantes de las diferentes actividades de Ayurveda.
A veces se tiene la falsa idea que la meditación es una acción individual que no se puede valorar mediante el método científico. Sin embargo, existe un impresionante cúmulo de información en las principales revistas médicas del mundo. Un análisis que he realizado de 932 trabajos científicos publicados en las principales revistas médicas del mundo nos muestra que meditar es un método seguro que prácticamente no posee contraindicaciones. Sólo en situaciones muy particulares se sugiere realizarla con el acompañamiento de un guía: trastornos mentales severos como personalidades borderline o disociadas y en la esquizofrenia. Una consecuencia muy importante es, por lo tanto, que la inmensa mayoría de las personas pueden meditar, independientemente de su estado de salud o enfermedad.
La Meditación no consiste en obligar a la mente a que se tranquilice sino a buscar la tranquilidad que ya posee. Cada uno es víctima de su memoria; así lo diagnosticaron los sabios ayurvédicos hace miles de años. Detrás de la pantalla de nuestro diálogo interno existe algo completamente diferente: La paz de la mente que no es prisionera de su pasado. Es éste el silencio al que queremos invocar a través de la Meditación porque en el silencio está la cuna de la Felicidad.
El objetivo central de la meditación es contestar a la pregunta básica "¿Quién soy?". A esta pregunta la meditación da una respuesta que surge desde la experiencia de nuestro interior. Es decir que es un camino para saber quién es uno a partir de la vivencia real de esa fuente poderosa y radiante. Esta misma fuente es la base de la salud y la integridad de nuestro ser. Por supuesto, contestar esta pregunta, requiere un proceso que nos lleva la vida entera.
En todas las culturas, y no sólo en Oriente, encontramos que a lo largo de la historia se ha practicado la meditación, dado que la misma es inherente a la naturaleza humana, a su búsqueda de sentido a la existencia. La Meditación puede ser practicada por toda persona que posea el interés de realizarla, independiente de su edad, conocimientos, nivel social y educativo etc. Es muy importante destacar que meditar no implica un acto extraordinario limitado a ciertas personas con un gran desarrollo espiritual. Meditar es un momento de encuentro con las profundidades del Ser que somos, nada tan sencillo como tan auténtico y verdadero.
Quiero compartir con ustedes el secreto sobre la pregunta que nos hacemos todos cuando decidimos que la meditación puede ser de utilidad en nuestras vidas. Es cierto que, tal vez, desde el punto de vista "técnico" el momento más beneficioso puede ser antes del amanecer. Pero está sugerencia no se puede transformar en un freno o un obstáculo para que meditemos. Con el tiempo y, si nos interesa, a lo mejor nos levantaremos a las 4.30 de la mañana para meditar.
El mejor horario para meditar es cuando nos decidimos empezar y lo llevamos a la práctica. Puede parecer muy simple, pero comenzar a meditar, en el horario que sea, es revolucionario.

Revista Salud Alternativa - Octubre 2005